En el Barcelona Beer Festival 2026, el Espacio Euskadi vuelve con una propuesta propia, reconocible y con más peso que nunca dentro del festival. No es solo un stand: es una manera de entender la cerveza (y la sidra) desde el territorio, la identidad y el producto.
La idea se mantiene, pero evoluciona. El espacio se consolida como un punto de encuentro donde conviven cerveceras, sidrerías, gastronomía y actividades pensadas para ir más allá del vaso. Participan las cerveceras: Drunken Bros, Tito Blas, Laugar, Baias, Brewery Land, Garagart, Meta Edabeak, Boga, Iparra, Byra, Basqueland, Gross, Zampano. Y las sidrerías: Zelaia, Zapiain, Bereziartua, Itxasburu, Petritegi, Altuna, Astarbe, Aburuza, Isastegi, Oiharte, Zabala
El planteamiento es claro: mostrar la diversidad real del panorama vasco, combinando proyectos consolidados con otros más emergentes, y poniendo en valor también la cultura sidrera como parte inseparable del conjunto.
El programa de actividades sigue una línea muy concreta: catas guiadas, maridajes y conversaciones que conectan producto y territorio. No se trata de hacer sesiones técnicas vacías, sino de generar contexto.
Encontramos formatos que funcionan especialmente bien como catas comparativas entre estilos o elaboradores, maridajes con producto gastronómico como quesos, sesiones híbridas cerveza–sidra y otros momentos más distendidos tipo “pintxo-pote” o conciertos.
También hay una apuesta clara por contenidos más transversales: la relación entre craft y gastronomía, la evolución del consumidor o la conexión entre tradición y nuevas generaciones.
La gastronomía juega un papel clave. No como complemento, sino como parte estructural de la experiencia. Por eso, el espacio incorpora un foodtruck con una propuesta centrada en hamburguesas vascas, trabajadas con producto y criterio, pensadas para dialogar con las cervezas y sidras presentes. Es una extensión natural de lo que representa Euskadi: producto, calidad y coherencia.
En paralelo, también se pone sobre la mesa una reflexión necesaria con la campaña de “Basque Washing” impulsada por Basque Beer. Una mirada crítica sobre el uso superficial de la identidad vasca en el mundo cervecero, que defiende la autenticidad, el arraigo real al territorio y el valor de los proyectos que trabajan desde dentro. No es solo comunicación: es posicionamiento.
El resultado es un espacio vivo, con ritmo durante todo el día, que no depende solo del servicio de barra sino de la capacidad de generar experiencia. Euskadi no viene solo a servir cerveza y sidra. Viene a explicarse. Y este 2026 lo hace con más herramientas, más voces y una propuesta más sólida. ¡Topa!
