Hablar de Pilsner Urquell (Plzeňský Prazdroj en checo) es hablar de historia de la cerveza. En 1842 Josef Groll creó para ellos el estilo Pilsen e hicieron historia, cambiando para siempre el mundo cervecero. Pilsner Urquell también es tradición ya que usan la misma receta y metodología desde entonces, adaptándola a los nuevos tiempos y nuevas necesidades. Pero entre la historia y la tradición también hay tiempo para la innovación ya que, no contentos con crear uno de los estilos más conocidos del mundo, siguieron innovando e idearon una forma para que la cerveza llegase lo más fresca posible a los bares. Crearon el Tankovna.

En palabras del maestro cervecero de Pilsner Urquell, Vaclav Berka (presente en BBF16): «la mejor cerveza es la del sótano de la cervecera, pero no todo el mundo puede venir a Plzeň”. Esta fue la consigna con la que empezaron a trabajar, allá por los años 50 del siglo XX, para que la cerveza llegase lo más fresca posible a los bares. Con ese fin, idearon un sistema de entrega en el que la cerveza salía de la fábrica en camiones cisterna y se transvasaba directamente a tanques ubicados en los bares habilitados para ello. Lamentablemente en esa época el sistema no tuvo gran aceptación, posiblemente porque el aire del interior de los tanques echaba a perder la cerveza rápidamente.

Pero en 1995, con el relanzamiento de la marca, la cervecera lo intentó de nuevo. Esta vez probaron con tanques de 1000 litros, forrados con bolsas de plástico estériles y rellenados a presión en los pubs por camiones cisterna salidos de la fábrica de Pilsen. Las bolsas de polipropileno protegían la cerveza del aire y la ayudaban a durar fresca unos días más, los suficientes para que la cerveza no se echara a perder antes que se acabara el tanque. Había nacido el Tankovna tal y como lo conocemos hoy.

Pilsner Urquell Tankovna

Con el Tankovna (o sistema de tanque) la cerveza que entra en los tanques está sin pasteurizar y eso significa que debe ser bebida más rápidamente, antes que se estropee. Aunque los tanques tienen la temperatura controlada similar a la de las bodegas en Plzeň, la vida de la cerveza es de apenas tres semanas desde que abandona la cervecera y solamente de una semana una vez que el tanque se abre por primera vez. Así, se puede garantizar que una pinta del Tankovna de Pilsner Urquell sabe lo más parecido posible a “la cerveza del sótano de la cervecera”. Lo único que faltaría sería un maestro cervecero para servir la cerveza y por eso también trabajan estrechamente con los bares y cervecerías, para enseñarles a servir la cerveza de la forma más correcta.

Desde que se popularizó, se ha ido extendiendo y hoy en día, solo en la República Checa, hay más de 200 Tankovnas recibiendo Pilsner Urquell fresca, directamente de la fábrica. Todos los pubs y bares Tankovna tienen un adhesivo en la puerta con un tanque de acero inoxidable con lo que son fácilmente reconocibles. También se pueden encontrar cervecerías con Tankovna en ciudades como Berlín, Londres, Viena… y por supuesto en el BBF.

En esta edición, y por segundo año consecutivo, Pilsner Urquell traerá el Tankovna al Barcelona Beer Festival. Acércate a su stand a disfrutar de esta joya cervecera en su forma más fresca, ¡como recién salida de fábrica! Na Zdraví!